Federación de Asociaciones de Ingenieros Industriales de España
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Vivido desde la infancia

24/02/2015 - Tema: Noticias principales
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Diviso en este preciso instante el escudo bajo el que los Ingenieros Industriales amparan y representan su profesión. Para unos, la gran mayoría imagino, es un escudo más de otra profesión más pero para mí, como saben, no lo es.
Diviso en este preciso instante el escudo bajo el que los Ingenieros Industriales amparan y representan su profesión. Para unos, la gran mayoría imagino, es un escudo más de otra profesión más pero para mí, como saben, no lo es. Es un escudo que sabría dibujar con los ojos cerrados, del que podría describir cada detalle, del que sé qué significa cada elemento. Es un escudo presente en mi vida y por casa desde el día en que nací y que por un lado me genera alegría, pues considero que gran parte de mi vida se ha visto influenciada por lo que representa, y por otro, tristeza, por la situación en la que nos encontramos actualmente y por los ataques continuos que la profesión está recibiendo, preferentemente de los distintos Gobiernos que están lanzando contra aquellas profesiones que son pilar de la sociedad en la que vivimos, que son la vida entera de muchos profesionales y el medio de vida de miles y miles de familias no solo en España, sino en todo el mundo. Hasta ser solvente, yo comí y viví de lo que la Ingeniería Industrial produjo en mi padre (un empleo): su esfuerzo en sus estudios, un plan de estudios competente, tener atribuciones y pertenecer a un colegio profesional han sido su medio de vida y por tanto, el mío. No puedo hacer otra cosa que amar la Ingeniería Industrial pues la he vivido desde la infancia y solo puedo como profesional de otro campo totalmente distinto y que es el Periodismo, agradecerle, aparte de ofrecer a mi padre atribuciones y competencias para ejercer su profesión, el servicio a la sociedad en forma de instalaciones, construcciones, alimentos fabricados, electrodomésticos y un sin fin de artilugios sin los cuales hoy no seríamos la sociedad avanzada que somos. Y aún pasamos penurias, la crisis aun aprieta, pero es menos cuando nos valemos de todos estos artilugios para la vida cotidiana y nuestro confort. Vuelvo a mirar de reojo mientras escribo el escudo. Es bonito. Me es amable a la vista. Me trae muchos recuerdos. Como por ejemplo de pequeña, cuando mis padres por navidad o por San José acudían a las cenas y al día siguiente traían algún detalle con ese escudo que nos hacía mucha gracia. Nos contaban lo bien que lo habían pasado, lo que habían cenado y a quién habían visto y, los tres boquiabiertos (mis hermanos y yo) escuchábamos imaginando que aquello debía ser como una convención de estrellas de Hollywood o algo así, alfombra roja incluida. Ya adolescentes cuando tocaba “cena del colegio” estábamos de celebración, era la noche que podíamos llegar más tarde a casa; era como un arte el de calcular a la hora que se habían marchado, lo que duraba la cena y dónde era para sincronizarnos los tres y hacer cálculos precisos. Esas dos noches al año eran las mejores para salir con los amigos. Y llegó el día (mejor dicho, la noche) que fui a mi primera cena colegial. Corría el año 2006 y mi hermano recién colegiado tras acabar la carrera me invitó como acompañante. Qué nervios los de aquella noche. Yo que no había estudiado Industriales, “saliéndome” de la norma iba a ir a una de esas cenas que durante unos 22 años mis padres me narraban como algo memorable. Y lo fue, ya lo creo que lo fue. Recuerdo a mi padre presentándome a todos sus colegas; a mi hermano haciendo lo propio y encontrarme con algunos colegas que conocía por otros cauces. Lo pasé estupendamente. Allí no había protocolo, todo el mundo hablaba con todo el mundo, reíamos (aunque no les conocía) y a la hora de tomar la primera copa nos habíamos hecho amigos de “toda la vida” todos con todos. Observaba a mí alrededor y los más veteranos reían y daban palmadas en la espalda a los colegas con los que se encontraban; los más jóvenes charlaban de las expectativas laborales o simplemente se disfrutaba de la velada con buena disposición. Se produjo entonces un hecho que pasará a la historia y guardaré siempre en mi retina: nos echaron una foto a mis padres, junto con mi hermano y conmigo. Casi una familia entera en la cena de navidad del COIIRM. Mi otro hermano andaba ya estudiando Industriales (¿qué originales, verdad?) y para la colección hay fotos en la que están mis padres y mis dos hermanos, en las que claro, yo no estoy. Las novias tenían prioridad, normal. De aquella noche me llevo hasta el día en que me muera esa foto, el gran ambiente y un colgante en forma de flor que en estos momentos llevo tras mucho tiempo sin hacerlo. Supongo que me he puesto melancólica. Les confesaré que me hace ilusión tremenda que un día llegue esa foto (si llega, claro) que tanto deseo: toda familia, los Soto, en la cena colegial bajo el influjo del escudo de los Ingenieros Industriales y en el seno de esa gran familia que es el COIIRM. No habré estudiado Industriales pero son parte de mi familia, y por ello, parte de la vida que llevo hasta ahora. ¿Os acordáis de Infotec? Mi padre clavado en el sofá a la espera de que empezase. Una vez fue él el entrevistado y recuerdo la reunión de toda la familia alrededor del sofá y la tele esperando a que empezase y nerviosos a que saliera mi padre. Recuerdo del programa a la presentadora, posteriormente personal de 7rm y finalmente despedida en el ere que sufrió. Y en este punto debo, desde mi punto como profesional del Periodismo, darle la enhorabuena pues la redacción, realización, producción y presentación de un programa tan técnico no es nada fácil si no se entiende de lo que se habla. Y el lenguaje de Infotec era muy técnico. Bravo por ella. Yo no sé si sería capaz de hacerlo, lo confieso. Ya que estamos de recuerdos no olvido entrar al portal de casa y ver, de entre todos los buzones, un pedazo de sobre blanco que sobresalía del de mis padres y que muchas veces directamente encontraba en el suelo; ¿qué era? La revista Dyna. No tenía que abrir el sobre, sabía que no se trataba de algún catálogo, me conocía sus medidas y al trasluz el color rojo de sus letras. Una vez que mi padre la habría y leía, pululaba unos días por el salón hasta que la guardaba. En ese margen de tiempo las hojeé absolutamente todas: no entendía ni papa pero me gustaba mucho ver y examinar con detalle todas las imágenes y fotos; aquellos “cacharros” y aquellas construcciones me resultaban fascinantes. Mi padre las guarda todas. Levanto la mirada y vuelvo a ver de lejos el escudo, ¿y si finalmente desaparece? Es algo que me llena de una tristeza tremenda. Por eso, no creáis que toda esta parrafada se queda en lo bonito y emotivo de mi infancia respecto al COIIRM. Os considero mi familia, como las personas que propiamente lo son o son buenos amigos y por mi carácter tiendo a ser muy exigente y dura cuando creo que ellos deben dar “el callo” y lo mejor de sí. Lo mismo me pasa con vosotros. A mí, otras profesiones me pueden dar más o menos igual pero la que es mi familia, no. Por eso ahora más que nunca os exigiré trabajo, esfuerzo y lucha. ¿La razón más principal? Que es la profesión que elegisteis, que con vocación desempeñáis y os proporciona vuestro medio de vida. ¿Otra razón más? la Ingeniería Industrial Sostenible, pues los que vienen detrás cogerán el testigo de lo que estáis llevando a cabo ahora y deben hacerlo bajo el escudo, el escudo de la unión, el compromiso y la profesionalidad. ¿Y queréis una tercera razón? Que no estudiasteis duramente la carrera de 5/6 años para que ahora legisladores que falsifican en muchos casos su currículum decidan qué es ser Ingeniero Industrial, eso lo decidís vosotros, que lo sois. En el colegio, de pequeña, me preguntaban: ¿tú padre qué es? y yo con orgullo, presumiendo de padre competente y con carrera y vocación decía: “pues Ingeniero Industrial y es jefe en una fábrica”. Se hacía el silencio, y seguidamente me respondían: “¡aula!”, pero, ¿lleva casco también?”. ¿Qué creéis que responderían vuestros hijos? ¿Qué queréis que respondan los hijos de los Ingenieros Industriales del mañana?

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